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Jeffrey
Wigand: Este científico se hizo conocido
cuando su historia fue llevada al cine en el filme
El Informante.
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William V. Corr
Tácticas de engaño
"Los argumentos de las tabacaleras apuntan a
supuestos cambios en las políticas, pero se contradicen
con sus conductas actuales que evidencian continuos
engaños sobre el daño que causa el tabaco y campañas de
marketing dirigidas a niños". Así describe William V.
Corr, director de Campaña por Niños Libres de Tabaco, la
conducta legal de las compañías demandadas por el
gobierno de EE.UU.
En declaración entregada a La Tercera, Corr
-quien fue consejero del Congreso por 23 años en Salud -
dice que las tabacaleras han creado "productos
endulzados poco atractivos para fumadores activos, pero
que enganchan a usuarios nuevos, 90% de los cuales son
adolescentes", como R.J. Reynolds con sus cigarrillos
con esencia de coco y pino.
"A fines de este siglo, las tabacaleras habrán
causado mil millones de muertes prematuras", afirma a
La Tercera Richard Daynard, director del Centro
de Control del Tabaco de la U. de Northeastern, quien se
interesó en el tema hace 20 años, cuando se creía que el
problema dependía sólo de los fumadores: "Hoy sabemos
cuán adictivo es el tabaco y cuán astutas han sido las
industrias para venderlos a mujeres y niños". Pese a la
decisión del gobierno de demandarlas, señala que "Karl
Rove, mano derecha de George W. Bush en el gobierno,
trabajó para Philip Morris". Por ello, dice Daynard, es
probable que se llegue a un acuerdo por una cifra menor
a la exigida.
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"Sí, fumé cigarrillos". La declaración puede parecer sin
importancia, excepto porque proviene de uno de los hombres más
importantes en la batalla legal contra las tabacaleras: Jeffrey
Wigand. El científico se hizo conocido cuando su historia fue
llevada al cine en el filme El Informante, protagonizada por Russell
Crowe, como Wigand, y Al Pacino, como el productor de la CBS que
llevó su caso al programa 60 Minutos.
El 20 de septiembre las organizaciones civiles que se enfrentan a
los gigantes del tabaco consiguieron un gran éxito: el gobierno de
EE.UU. decidió demandar a esas empresas por US$ 280 mil millones por
engañar al público promocionando cigarrillos bajos en alquitrán como
más saludables y alterar la nicotina para hacerla más adictiva,
entre otros cargos. Esto no hubiese sido posible sin figuras como
Wigand, quien expuso a Brown & Williamson (B&W), o Patrick
Reynolds, ex zar del tabaco, quien le dio la espalda a la industria
tras ver morir a sus familiares de cáncer. Aquí, ellos cuentan su
historia.
"Me opuse tenazmente"
Wigand habla apresurado y, a ratos, cuando recuerda su trabajo en
B&W (en la que trabajó de 1989 a 1993), se molesta: "Fui
director de Investigación y Desarrollo, mi trabajo era buscar un
cigarrillo más seguro, disminuyendo las sustancias tóxicas que posee
y haciendo que no generara fuego en caso de quedarse prendido",
cuenta el experto en bioquímica a La Tercera. Pero aunque
demostró que era posible hacerlo, "ni los abogados,ni mis jefes
querían que esto se supiera, porque si recién se estaba vendiendo un
cigarrillo seguro ¿qué se había vendido por más de 50 años?".
El punto clave para Wigand fue el uso de una sustancia conocida
en inglés como coumarin, que le da un sabor dulce al tabaco y
que está prohibida en EE.UU. en cigarrillos debido a ser altamente
tóxica y carcinogénica: "B&W la seguía usando en tabaco para
pipas y me opuse tenazmente a ello. Por eso me despidieron, luego me
amenazaron a mí y a mis hijos: me temo que sabía mucho".
¿Qué sabía este hombre que hoy recorre el mundo asesorando a
ministerios de Salud, colegios y universidades?: "Que se buscaba
elevar la concentración de nicotina para hacerla más adictiva,
métodos para que el cigarrillo se consumiese más rápido y sabores
que potenciaran sus efectos. Así se lograría que la nicotina
impactara al cerebro en sólo seis segundos".
-Y usted ¿fumó?
"Sí, fumé cigarrillos. Pero sólo durante un par de años en
B&W. Hoy ya no lo hago y espero que tu tampoco. Mi lucha hoy es
impedir que las tabacaleras sigan tratando de seducir a los niños.
Mi antiguo jefe en B&W decía 'engánchalos jóvenes y los tendrás
de por vida'. Mi meta es que no lo logren".
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